El sector pesquero combina desafíos únicos. Los productos son altamente perecederos, se consumen en múltiples formatos y los riesgos abarcan tanto la química como la microbiología. Un lote de pescado que no cumpla con los estándares puede suponer no solo un riesgo sanitario, sino también la pérdida de mercados internacionales clave.
Controles químicos
- Histamina: compuestos generados por la degradación de proteínas en especies como atún, caballa o bacalao. Su presencia en niveles elevados puede provocar intoxicaciones graves. Por eso, la UE establece límites estrictos y exige análisis rutinarios.
- Metales pesados: mercurio, cadmio y plomo son controlados sistemáticamente en pescados y mariscos, especialmente en especies de gran consumo en la exportación.
Controles microbiológicos
En conservas y semiconservas, el mayor riesgo es la aparición de Clostridium botulinum, causante del botulismo. Para prevenirlo, se realizan controles de esterilidad comercial y verificación de flora alterante. Estos análisis aseguran que los procesos térmicos aplicados han sido eficaces y que el producto es seguro durante toda su vida útil.
Ejemplo en bacalao
El bacalao salado y desalado, muy apreciado en mercados como Portugal o Escandinavia, requiere controles tanto dehistamina como de carga microbiológica. Solo con estos análisis es posible garantizar que el producto cumple con los requisitos de seguridad y mantiene su valor comercial en mercados altamente regulados.
Cómo ayuda EUROLAB a sus clientes
En EUROLAB acompañamos a las empresas pesqueras y conserveras con un enfoque integral. Nuestro equipo de consultores expertos está presente en las auditorías externas, ayudando a los clientes a demostrar que sus sistemas de control cumplen con lo exigido.
Nos encargamos de la recogida de muestras en lonjas, plantas o almacenes, asegurando un transporte adecuado hasta el laboratorio. Y, lo más importante, ofrecemos una valoración profesional de resultados, con recomendaciones claras para corregir desviaciones y evitar incidencias.
Con EUROLAB, los productores y transformadores de pescado pueden demostrar no solo que cumplen la ley, sino que van un paso más allá en seguridad y confianza.


